
El presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, no ha vestido hoy de traje sino que se ha ataviado con un tradicional blusón negro para decir que “yo ya dije en su momento lo que dije y, además, sigo diciendo lo mismo”. Y, de la misma manera, se ha negado, otra vez, a responder a las preguntas de los periodistas.
Camps ha participado en la Romería de les canyes de Castellón y, antes de iniciar la marcha, sólo ha dicho que “cada semana hay una mentira nueva”, en referencia a la entrevista con el sastre José Tomás, publicada hoy por EL PAÍS , en la que explica cómo uno de uno de imputados por Garzón en la trama de corrupción vinculada al PP, “pagaba los trajes con billetes de 500 euros”.
“Cada semana hay una mentira nueva que, además, se contradice con la mentira de la semana anterior, pues si se coteja mentira tras mentira se verá que, al final, todo es una tremenda incoherencia”, ha dicho sin dar más explicaciones. “Confío plenamente en la justicia y en la verdad que resplandecerá sobre la mentira y la insidia”, ha añadido Camps quien, tras un mes desde que se conoció su implicación en la trama desencadenada en la operación Gürtel, sigue sin aclarar su relación con Orange Market o con su responsable, Álvaro Pérez, El Bigotes. “Trajes para todos” han sido los gritos que, procedentes de algunos romeros, tuvo que oír el presidente del Gobierno valenciano. Sin embargo, Francisco Camps ha alegado que “es cuestión de esperar que todo se aclare definitivamente, tener confianza y tener paciencia” y ha añadido que “cuando resplandezca la verdad”, será “un gran día de felicidad para la inmensa mayoría de los valencianos y castellonenses”.